Una pequeña compañera de viaje

Siempre está bien tomar notas cuando se va de viaje. Pasado el tiempo, ayuda a recordar cómo fue esa experiencia viajera rememorando momentos felices, excitantes o interesantes. Además, invita a ir realizando periódicas pausas en el trajín diario que impone un viaje; así, se “generan” momentos de tomar un refresco a la mesa de algún bonito local.

Hace ya algunos viajes incorporé una “libreta” Midori gracias a su flexibilidad. Y entrecomillo lo de libreta, ya que en realidad es una cubierta de piel a la que se le añaden accesorios. En ella llevo las tarjetas de fidelidad de hoteles y aerolíneas, divisas, tarjetas de embarque…y además las libretas de diario y agenda. Todo bien ordenado, clasificado y a mano.

En la libreta de diario es donde voy anotando los lugares por donde paso, los sitios que me gustan o simplemente reflexiones. También voy pegando cosas varias como un billete de transporte o el ticket de entrada de un museo. Así, poco a poco, se va formando una guía de viaje.

Hay personas con la maravillosa habilidad de saber dibujar, habilidad de la que yo carezco, así que como ir reflejando imágenes de ese viaje, más allá del propio álbum, le añade un toque indiscutible, pensé en ir pegando algunas fotos.

¿Y cómo hacer eso a la vez que se escribe?…pues con una de las diferentes impresoras instantáneas que existen. Hay varios modelos, pero preferí decantarme por la Fujifilm INSTAX SP-2.

Es una pequeña impresora instantánea que se conecta por WiFi a nuestro teléfono móvil mediante una App, o directamente a nuestra cámara de fotos Fujifilm. En mi caso, ambas cosas, así mataba dos pájaros de un tiro.

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La tecnología usada para imprimir las pequeñas fotos es la tradicional Polaroid de toda la vida. Por tanto, en menos de 10 segundos tendremos la foto en nuestras manos, pero deberemos esperar algunos más para que se materialice la magia del revelado.

La recarga es sencilla, se inserta un cartucho de 10 fotos…la impresora nos escupirá una lámina protectora, y ¡lista!. El precio de cada cartucho es de aproximadamente 10€, con lo que la fotos nos sale a 1€ cada una. No es por tanto para ir imprimiendo fotos a diestro o siniestro. En mi casi pensé en imprimir 1 foto “significativa” cada día. Aunque si son dos, tampoco pasa nada. Aunque no sea barato, si lo sumas al presupuesto del viaje, tampoco es un gran dispendio.

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Que nadie espere una foto que respete totalmente la fidelidad colorimétrica. Las imágenes tienen una pátina peculiar, quizás algo antigua, que le dan un toque interesante.

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Poco más que añadir. La Instax Share es, por su compacto tamaño, un complemento para llevar de viaje, o incluso en el día a día en nuestra mochila (o bolso), para inmortalizar al momento algún instante fotografiado con el móvil o la cámara y poder tener un detalle simpático con alguien.

Ah, según el fabricante, la batería recargable dura unas 100 fotos, así que no hay problema. Además, se carga con el mismo cable y cargador (micro USB) que un teléfono móvil.

 

 

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Samyang 8mm f/2.8 UMC II

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Seguramente la lente más famosa del fabricante coreano Samyang, al menos entre los usuarios de Fuji, sea el 12mm f/2.8 como una especie de alternativa más económica (y luminosa), que el Fujinon 10-24 f/4.

En mi caso ya dispongo del citado 10-24, que es una óptica excelente tanto para paisaje como para fotografía más urbana en nuestros viajes, pero alguna veces he echado en falta disponer de algo más “ancho” y, también tengo en mente el uso en astrofotografía.

Dado que Fuji no dispone de ninguna lente para la serie X que esté por debajo de los 10mm (15mm en formato 35mm), tuve que mirar si algún otro fabricante ofrecía una alternativa. Y sí, SAMYANG, tiene un 8mm “Fisheye”. Eso sí, con enfoque manual, algo que no es especialmente crítico en un angular tan extemo. Tampoco es que el tipo de imagen que ofrecen los ojos de pez me apasione, pero en general me parece tolerable, en algunos casos “divertido” y al fin y al cabo, con Lightroom se puede aplicar una corrección de perspectiva que nos ofrecerá una imagen no distorsionada.

¿Cómo es el SAMYANG?

Hay una palabra en inglés que me gusta mucho para definirlo: sturdy. Robusto. Es bastante compacto, similar al Fujinon 23mm f/2, no muy pesado (ni muy ligero) y con una construcción general sólida. El anillo de diafragmas que permite ajuste de 1/2 paso tiene buen tacto encajando bien en cada click, y el anillo de enfoque es denso, sin ninguna fricción rara y tirando un poco hacia duro.

Lleva incorporado el parasol de pétalo que está realizado en plástico y que aunque primero no me gustó, luego reconozco que cambié de opinión al reflexionar que es más protector frente a golpes que uno metálico.

La montura, dicho de paso, es totalmente metálica. En ningún caso da la impresión de ser un objetivo barato, aunque se puede conseguir por menos de 300€

Las fotos

No voy a entrar en tests en profundidad ni en especificaciones técnicas ya que hay multitud de web que informan sobre ello mejor que lo que yo sería capaz, así que me limitaré a mostrar algunas fotos e ir comentando impresiones.

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Nos podemos acercar muchísimo a los objetos y aún así tenemos una perspectiva enorme

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A f/2.8 es ligeramente blandito pero perfectamente utilizable, incluso sin recurrir a “sharpen”. Me ha sorprendido gratamente.

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Dado el gran ángulo de visión que tenemos, no es extraño encontrarnos con imágenes muy dispares a nivel de iluminación, con lo que sugiero encarecidamente disparar en RAW para poder hacer las oportunas correcciones posteriores

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Aquí podemos ver la inherente distorsión óptica del 8mm.

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Según la toma que hagamos, obtendremos este tipo de imágenes muy distorsionadas…

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aunque se pueden corregir con Lightroom, si bien en este caso la imagen resultante también es bastante extrema.

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Una nueva comparativa de imagen sin corrección

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y aquí corregida, en este caso obteniendo un resultado más natural.

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Una de las tomas que encuentro más “resultonas” es la de ponerse en la esquina de una plaza (distorsión corregida en Lightroom).

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Aunque por ejemplo a f/8 no hace falta preocuparse del enfoque, en tomas más cercanas y diafragmas más abiertos, recomiendo vigilar que lo que queremos esté dentro de foco, ya que si, hay una cierta profundidad de campo con la que jugar.

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Otra toma que muestra la enorme perspectiva que ofrece el 8mm.

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Se pueden hacer también fotos más curiosas con esa posibilidad que nos ofrece el 8mm de ponernos encima de algo y darle contenido en el conjunto.

 

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Una de las situaciones que nos podemos encontrar es que el sol caiga dentro de nuestra toma, aunque el punto directo lo gestiona bastante bien, aparece algún flare no muy bonito en la parte inferior.

 

En resumen, es una lente con un precio que podríamos considerar asequible, alrededor de los 300€ (se puede conseguir por menos), y que no molesta para nada de ser llevada en nuestra mochila a la vez que nos permitirá tomar fotos de enormes paisajes, interiores de catedrales o plazas en ambientes urbanos. Si luego queremos aplicar corrección a la distorsión del ojo de pez, ya es cosa nuestra.


pd: Las imágenes se han procesado en Adobe Lightroom y tienen la simulación de película “Classic Chrome”.

Una autopista que creix

Fa uns 12 anys vaig poder ser un pioner a Barcelona en el que a la connectivitat  “residencial” a internet es refereix. Una empresa anomenada Cable i Televisió de Catalunya -després MENTA i ara ONO- va cablejar tot el meu edifici. Tal com va sortir el primer anunci al diari vaig trucar-los, ni tan sols em vaig esperar a que molt tardíament aparegués un comercial.

Allò venia a ser la revolució. D’una banda alliberava la línia telèfonica de casa i en rebaixava notablement la factura al gaudir d’això que ara ens sembla tan normal de tenir i que s’anomena “tarifa plana”. I sobretot suposava desterrar el tradicional mòdem telefònic amb uns més que dubtosos 56 Kbps. El futur entrava per la porta de casa a uns autèntics 128 Kbps!…després en foren 256 i finalment 512. M’havia d’agafar a la cadira de tanta velocitat. Clar, que en aquells temps no hi havia YouTube, ni escoltàvem música o miràvem pel·lícules per streaming. Era època dels xats i de les webs a on els webmasters ens preocupàvem de que fòssin lleugeres per a que es carreguèssin ben depressa i d’aplicacions a on cada byte estava penalitzat.

L’evolució va ser passar del so del “handshaking” i les connexions fallides del mòdem telèfonic a estar “always on” amb un cablemòdem COM21 COMPORT penjat a la paret. De handshakings n’escoltaria uns quants més a la feina…però això ja és una altra història.

Entremig, amb un canvi de vivenda vaig haver de dir adeu a la meva connexió per cable. Han estat gairebé 8 anys d’ADSL. Certament, de sobte vaig passar de 512 Kbps a 3 Mbps…i després la connexió va crèixer també fins els 6 Mbps.

I així he anat fent un camí estrany. Del mòdem sobre línia convencional a un sistema mixte de fibra-coaxial, per tornar novament al parell telefònic amb una tecnologia ADSL. Ahir però un altre canvi: FTTH. Fibra òptica fins al meu despatx i algun equip més a afegir, com el convertidor de fibra a Ethernet…o un altre equip a espatllar-se algun dia, apart del router. Podien haver estar 100 Mbps, però ho hem deixat en 50…no està malament, en uns 15 anys he passat dels 56Kbps a 50 Mbps. Qui sap si d’aquí 10 anys…estarem ja als 500 Mbps a casa com a connexió normal ?…només el temps ens ho dirà.